Revista veterinaria científica internacional para el profesional de los animales de compañía

Número de edición 24.3 Nutrición

El papel de la fibra alimentaria en el gato

Fecha de publicación 25/03/2021

Escrito por Allison Wara

Disponible también en Français , Deutsch , Italiano y English

Desde hace muchos años, el papel de la fibra en los alimentos para perros y gatos ha suscitado el interés de veterinarios y nutricionistas. Tradicionalmente, la fibra se ha utilizado para modificar la calidad de las heces y como ayuda en el control del peso, pero, además, recientemente, se ha indicado que la fibra puede actuar sobre el microbioma gastrointestinal y puede ser útil en el manejo de varias enfermedades.

Demostración de la diferente solubilidad y viscosidad de diferentes tipos de fibra cuando a una misma cantidad de fibra se le añaden 100 ml de agua. El salvado de avena y el salvado de trigo no absorben agua y no se observa ningún cambio a las 24 horas, mientras que la dextrosa de trigo se disuelve inmediatamente en el agua y permanece disuelta. El psyllium absorbe el agua y forma un gel denso que persiste a las 24 horas.

Key points

El concepto de “fibra” puede resultar complicado de definir, siendo más práctico utilizar la clasificación en base a sus propiedades; como la solubilidad en el agua, viscosidad y capacidad de fermentación en el tracto gastrointestinal. Muchos alimentos comerciales para gatos incluyen dos o más fuentes de fibra en su composición.


Se ha demostrado que la fibra alimentaria, y particularmente la fibra que fermenta lentamente, como la celulosa y la cáscara de cacahuete, puede ser útil para conseguir un mayor volumen en el tránsito intestinal sin aportar calorías adicionales.


Aunque todavía no se ha determinado el efecto de la fibra en los gatos con diabetes, según los últimos estudios, se ha sugerido que las dietas bajas en carbohidratos y en fibra pueden estar indicadas en estos pacientes.


Las recomendaciones dietéticas para el manejo del estreñimiento pueden variar mucho de unos autores a otros; mientras unos indican que la dieta debe ser muy digestible y baja en fibra, otros prefieren utilizar dietas altas en fibra o suplementos de fibra.


Introducción 

Desde hace muchos años, el papel de la fibra en los alimentos para perros y gatos ha suscitado el interés de veterinarios y nutricionistas. Tradicionalmente, la fibra se ha utilizado para modificar la calidad de las heces y como ayuda en el control del peso, pero, además, recientemente, se ha indicado que la fibra puede actuar sobre el microbioma gastrointestinal y puede ser útil en el manejo de varias enfermedades. En este artículo se realiza una revisión sobre el papel de la fibra en el manejo de las patologías felinas más frecuentes.

Definición 

La fibra es un concepto sorprendentemente difícil de definir. Según el código alimentario que regula la alimentación humana en EE.UU. la fibra alimentaria se define como “… polímeros de carbohidratos con 10 o más unidades monoméricas, que no son hidrolizadas por las enzimas endógenas del intestino delgado…” 1; y según la definición del código para la alimentación de perros y gatos, la fibra es “cualquier carbohidrato vegetal que resiste la hidrólisis durante la digestión” 2. También existen otras definiciones de fibra según su origen, composición, método de análisis, efectos fisiológicos o según la regulación del etiquetado.

La fibra alimentaria se suele clasificar en función de sus propiedades, como la solubilidad en el agua, viscosidad y capacidad de fermentación en el tracto gastrointestinal. La Tabla 1 resume las características más comunes de las principales fuentes de fibra que se utilizan en los alimentos para perros y gatos. Puede que resulte complicado conocer los efectos de cada tipo de fibra sobre la salud y, además, en muchos alimentos para perros y gatos se pueden incluir varias fuentes de fibra diferentes. Por ejemplo, la fibra fermentable sirve como sustrato energético para las bacterias del tracto intestinal, de forma que dichas bacterias produzcan ácidos grasos de cadena corta 3. Estos a su vez son absorbidos por las células intestinales pudiendo modificar su estructura y función. Las fibras no fermentables suelen aumentar la cantidad y el volumen de las heces y pueden acelerar el tránsito intestinal 3. Las fibras de elevada viscosidad suelen tener una gran capacidad de absorción de agua facilitando que las heces sean más blandas y húmedas. Probablemente, en función del tipo y de la cantidad de fibra del alimento es posible modificar la microbiota del intestino del gato, aunque todavía la investigación del microbioma se encuentra en una fase incipiente 4. En la Figura 1 se puede observar la diferente solubilidad y viscosidad en función de las diferentes fuentes de fibra.

 
Tabla 1. Propiedades de diferentes fuentes de fibra que se suelen utilizar en los alimentos comerciales.
Fuente Solubilidad  Viscosidad  Fermentabilidad
Pulpa de remolacha  Baja Baja Moderada
Salvado Baja Baja Moderada 
Celulosa Baja Baja Baja
Goma de guar Alta Alta Alta
Pectina Alta Alta Alta
Psyllium  Moderada Alta Moderada
Cáscara de soja Baja Baja Baja

Figura 1. Demostración de la diferente solubilidad y viscosidad de diferentes tipos de fibra cuando a una misma cantidad de fibra se le añaden 100 ml de agua. El salvado de avena y el salvado de trigo no absorben agua y no se observa ningún cambio a las 24 horas, mientras que la dextrosa de trigo se disuelve inmediatamente en el agua y permanece disuelta. El psyllium absorbe el agua y forma un gel denso que persiste a las 24 horas. © Allison Wara - Craig Datz

 

 

La fibra y su papel en varias enfermedades

Obesidad

La obesidad es la enfermedad nutricional más frecuente que afecta a las mascotas en América del Norte. Se ha estimado que el 35,1% de los gatos adultos tiene sobrepeso u obesidad 5 (Figura 2). En el gato, la obesidad aumenta el riesgo de padecer otras patologías como la diabetes mellitus, lipidosis hepática, enfermedades del tracto urinario, enfermedades articulares y enfermedades dermatológicas.

 

Figura 2. La obesidad es la enfermedad nutricional más frecuente, estimándose que un 35,1% de los gatos adultos de EE.UU. tiene sobrepeso u obesidad. © Shutterstock

La fibra alimentaria se ha utilizado como ayuda en el manejo de la obesidad en el perro y el gato. En particular, se ha demostrado que la fibra de fermentación lenta, como la celulosa y la cáscara de cacahuete, permite aumentar el volumen del bolo alimenticio en el tracto gastrointestinal (GI) sin aportar calorías adicionales. Por tanto, es posible que la fibra sea beneficiosa para disminuir las calorías ingeridas con el alimento. También es posible que la combinación de diferentes tipos de fibras tenga varios efectos, como la disminución de la absorción GI de glucosa, la estimulación de la saciedad mediante la distensión gástrica y activación de la colecistoquinina, retraso del vaciado gástrico y aumento del tiempo de tránsito ileal 6. Aunque todavía no hay estudios en el gato que describan claramente el efecto de la fibra sobre el consumo de alimento, se cree que las dietas con un nivel incrementado en fibra pueden evitar la ingesta excesiva de alimento, lo que podría ser útil para prevenir el desarrollo de la obesidad en el gato 7.

El hambre y los comportamientos asociados, como la demanda de comida, suelen dificultar el cumplimiento del tratamiento dietético para la pérdida de peso, haciendo que no se logre el objetivo esperado. Se cree que la fibra alimentaria puede estimular la saciedad, y por tanto, podría disminuir los comportamientos asociados al hambre. En un estudio, se evaluaron varias estrategias dietéticas para conseguir la pérdida de peso en gatos con sobrepeso y se demostró que con una dieta alta en fibra con elevada capacidad de retención de agua, la puntuación correspondiente al comportamiento de petición (menor vocalización y menor seguimiento al propietario) fue menor que con una dieta con fibra insoluble 8. Por tanto, la cantidad y el tipo de fibra pueden tener un efecto en la saciedad.

A pesar de las posibles propiedades terapéuticas de la fibra con respecto a la obesidad, hay que tener en cuenta que un mayor aporte de fibra implica una menor digestibilidad de la proteína, por lo que, para compensarlo, las dietas para el manejo de la obesidad deben tener un mayor nivel de proteínas. Además, es importante mantener la proporción adecuada de fibra de fermentación rápida, ya que se ha demostrado que cuando el nivel es muy elevado, además de tener un efecto en la saciedad, puede dar lugar a flatulencias y diarrea 9. Aunque todavía hay pocos estudios sobre el efecto de la fibra en gatos, y algunos resultados pueden parecer contradictorios, en general, se puede concluir que el aporte de fibra en los alimentos puede ser útil para la pérdida de peso en animales con sobrepeso o tendencia a la obesidad. 

Diabetes mellitus

En la bibliografía veterinaria de hace unos años se indicaba que la fibra alimentaria mejora el control de la glucemia en perros y en gatos y, por tanto, es útil para el manejo de la diabetes mellitus 10. Pero hay estudios más recientes que cuestionan cuál es el efecto de la fibra en el caso de la diabetes felina, sugiriendo que las dietas bajas en carbohidratos y bajas en fibra sean más adecuadas 11. La interpretación de los estudios de varias dietas para gatos con diabetes es bastante complicada, no solo por las posibles diferencias en cuanto al contenido de fibra, sino también por el diferente nivel de proteínas, fibras, carbohidratos y otros ingredientes.
En un estudio cruzado, aleatorio y controlado 12, 16 gatos diabéticos recibieron una dieta alta en fibra (AF) con un 12% de celulosa (sobre materia seca) o una dieta baja en fibra (BF) (con almidón de maíz añadido). La glucemia pre y postpandrial fue inferior cuando los gatos consumieron la dieta AF. No se encontraron diferencias significativas en la dosis de insulina ni en el nivel de hemoglobina glicosilada, y en 4 gatos no se observó una mejoría de la glucemia con la dieta AF. Los autores concluyeron que estos resultados respaldan el uso de dietas con un nivel aumentado de celulosa para el manejo de la diabetes felina. Estos datos son consistentes con los de otro estudio no publicado y realizado por los mismos autores, en el que se observó un mejor control de la glucemia en 9 de 13 gatos con DM alimentados con una dieta AF. Sin embargo, existen otras diferencias entre las dos dietas que pudieron influir en los resultados; la dieta BF era además más baja en proteínas y más alta en carbohidratos que la dieta AF, y el consumo de calorías fue inferior con la dieta AF. Los 4 gatos que no respondieron a la dieta AF tenían un menor peso corporal (4,7 kg vs. 5,5 kg), por lo que esta dieta pudo tener un efecto sobre la grasa corporal 12
En otro estudio aleatorio 13 en gatos con DM en tratamiento con insulina se evaluaron dos tipos de dietas húmedas. Una dieta era moderada en carbohidratos y alta en fibra (MC-AF) con un 11% de fibra bruta y un 26% de carbohidratos (sobre materia seca); mientras que la otra dieta era baja en carbohidratos y baja en fibra (BC-BF) con un 1% de fibra bruta y un 15% de carbohidratos. Con ambas dietas, en la mayoría de los gatos (aunque no en todos), se observó una mejoría en los niveles séricos de glucosa y fructosamina. En la semana 16 del estudio fue posible dejar de administrar insulina en el 68% de los gatos con la dieta BC-BF y en el 41% de los gatos con la dieta MC-AF. Los autores concluyeron que con la dieta BC-BF había más probabilidades de regular correctamente los niveles de glucemia y conseguir revertir la necesidad de insulina. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que las dietas tenían ingredientes diferentes (maíz molido en la dieta MC-AF vs. harina de soja en la dieta BC-BF) y distinto nivel de grasas (41% en la dieta MC-AF vs. 51% en la BC-BF, sobre la energía metabolizable). Por tanto, es complicado determinar si los resultados del estudio se deben a los niveles de fibra, carbohidratos, grasas o a la combinación de los ingredientes de cada dieta 13
En las directrices actuales para el manejo de la diabetes en las personas se incluye el tratamiento dietético 14. En las personas, el consumo de fibra se ha asociado con una menor mortalidad por cualquier causa, pero hay pocas evidencias científicas de que el control de la glucemia mejore con el consumo de fibra o de cereales integrales. Los resultados de los estudios realizados en perros con DM y diferentes niveles de fibra son confusos y, probablemente, se consiga un mejor control de la glucemia con las dietas bajas en calorías y altas en fibra 11. Actualmente, hay pocas evidencias científicas sobre el efecto directo de la fibra en el manejo de la DM felina, pero es posible que la estrategia de controlar el peso con una dieta alta en fibra sea importante para el manejo de estos pacientes.
 

Diarrea 

 La diarrea crónica en el gato es un signo clínico de varias enteropatías, y suele suponer un motivo frecuente de consulta, y muchas veces, también resulta frustrante. La diarrea suele describirse como un aumento en la frecuencia de la defecación, del volumen y de la humedad fecal, y puede contribuir a la aparición de episodios de eliminación inapropiada en el hogar. En el gato adulto, el origen más frecuente de la diarrea crónica es el inflamatorio (enfermedad inflamatoria intestinal (EII)) y el dietético (sensibilidad o intolerancia alimentaria), siendo común el neoplásico. El tratamiento dietético puede ser útil en el manejo de la diarrea, contribuyendo a controlar la aparición y gravedad de la misma. La fibra, debido a sus características físicas, es capaz de aumentar o disminuir el tránsito intestinal. Por ejemplo, se ha observado que la pulpa de remolacha acorta el tránsito intestinal en perros, mientras que la celulosa lo aumenta 15. En el caso del gato, se dispone de mucha menos información sobre el efecto de la fibra en el tránsito intestinal, pero en base a los resultados de los estudios en perros y en personas, y según la experiencia clínica, es posible que la fibra tenga el mismo efecto. 
La fibra soluble tiene la capacidad de absorber agua en el tracto GI formando un gel viscoso y disminuyendo así el agua libre, lo que contribuye a normalizar la consistencia fecal. Este gel viscoso también prolonga el tiempo de tránsito intestinal y absorbe las toxinas de la luz intestinal, por lo que puede ser beneficioso para el tratamiento de la diarrea osmótica. La fibra insoluble puede ser útil cuando la diarrea se debe a un aumento de la motilidad, ya que disminuye cierto tipo de actividad mioeléctrica en el colon 16
Algunos veterinarios recomiendan la suplementación con fibra cuando la diarrea se debe a una EII, aunque en este caso no se han realizado estudios aleatorios y controlados. Cuando se sospecha una hipersensibilidad alimentaria se recomienda utilizar una dieta con proteína novel o hidrolizada. En algunos casos puede ser útil suplementar estas dietas con fibra para mejorar la motilidad intestinal, el equilibrio hídrico y normalizar la microbiota 6. La cáscara de psyllium y el salvado de trigo han demostrado su efectividad en estos casos. En ocasiones, los pacientes con una EII responden mejor a una dieta muy digestible y baja en fibra, por lo que en algunos individuos puede estar contraindicado suplementar con fibra. Para conseguir buenos resultados con el tratamiento es esencial valorar cada caso de forma individual.

Estreñimiento

Aunque se desconoce la prevalencia del estreñimiento en el gato, la mayoría de los veterinarios han atendido a algún gato con signos de dificultad, de mayor o menor grado, en la evacuación de las heces (Figura 3). Los episodios recurrentes o frecuentes de estreñimiento pueden desembocar en una obstipación, es decir, estreñimiento que no responde al tratamiento rutinario. Si esta situación continúa se puede producir un megacolon (generalmente idiopático) caracterizado por la dilatación del colon, pérdida de la función motora de la musculatura lisa e incapacidad para evacuar las heces. El tratamiento depende de la causa subyacente, de la gravedad y de la cronicidad del caso. Si el estreñimiento es de aparición reciente y/o leve, se suele observar una buena respuesta cuando se eliminan las heces retenidas y se administran laxantes. Cuando el estreñimiento es moderado, puede ser necesario administrar procinéticos; y si el cuadro clínico es de obstipación o megacolon es posible que sea necesaria la intervención quirúrgica para realizar una colectomía subtotal.

 
Figura 3. Este gato padecía estreñimiento crónico como consecuencia de un traumatismo con lesión de las vértebras coxígeas que provocaba dolor a la defecación. En estos casos puede ser beneficioso utilizar una dieta con fibra. © Dr. Ewan McNeill

Las recomendaciones dietéticas pueden variar notablemente de unos autores a otros. Algunos autores recomiendan dietas muy digestibles y bajas en fibra, mientras que otros prefieren utilizar dietas altas en fibra o suplementar con fibra 17. Dependiendo del tipo y de la cantidad de fibra, se pueden obtener diferentes efectos en el intestino grueso. Determinadas fibras muy poco fermentables, como la celulosa, actúan de manera similar a los laxantes formadores de masa o volumen, contribuyendo a dilatar la luz del colon y aumentando la velocidad de tránsito fecal 17. Sin embargo, dependiendo del tipo y longitud de la celulosa, los efectos sobre la calidad y la materia seca fecal pueden variar 18. Otras fibras, como el psyllium, forman un gel viscoso (por su elevada capacidad de absorber agua) facilitando el paso de las heces a través del intestino. Con las dietas bajas en fibra y muy digestibles es posible reducir la cantidad de heces, pero no se estimula la motilidad ni el tránsito fecal 17. La deshidratación suele contribuir a la aparición del estreñimiento y, por eso, la prescripción de alimento húmedo y/o la fluidoterapia también está indicada en el manejo del estreñimiento. No obstante, las dietas húmedas pueden tener varios tipos de fibras diferentes y pueden no ser apropiadas para todos los casos.

Solo hay un estudio que haya valorado el efecto de una dieta comercial en el manejo del estreñimiento en el gato 19. Se trata de un estudio no controlado, en el que 66 gatos con estreñimiento consumieron una dieta moderada en fibra, cuya fuente principal era el psyllium (junto con otras fibras como la pulpa de achicoria, fructo-oligosacáridos, manano-oligosacáridos, arroz y maíz). Los veterinarios y propietarios valoraron la consistencia fecal y la mejoría subjetiva de los signos clínicos. Los resultados indicaron que de los 56 gatos que completaron el estudio, todos consumieron la dieta y todos mostraron una mejoría en la puntuación fecal. Además, en la mayoría de los gatos fue posible disminuir la dosis o suprimir el tratamiento farmacológico. Aunque no hubo un grupo control, en base a estos resultados positivos, el uso de dietas con alto contenido en psyllium es recomendable, bien como tratamiento principal o como ayuda en el manejo del estreñimiento y obstipación en el gato 19

Hipercalcemia 

La hipercalcemia es un trastorno relativamente poco frecuente en el gato, siendo la causa más común la hipercalcemia idiopática, hipercalcemia maligna, enfermedad renal crónica y el hiperparatiroidismo primario. Normalmente, en las fases iniciales no se observan signos clínicos, por lo que suele diagnosticarse al realizar un análisis de sangre rutinario. A medida que avanza la enfermedad se evidencian los signos clínicos (vómitos, anorexia, disuria y poliuria). El tratamiento médico es el de la causa subyacente. En general, el tratamiento dietético no suele ser efectivo, ya que la hipercalcemia se suele desarrollar como consecuencia de la resorción ósea y de la reabsorción tubular renal de calcio. Sin embargo, en los pacientes con una absorción intestinal de calcio aumentada, como en el caso de la hipervitaminosis D, puede ser útil la administración de una dieta baja en calcio. Se ha observado que en las personas que consumen una dieta alta en fibra disminuye el riesgo de hipercalcemia y de urolitiasis de oxalato, ya que a nivel intestinal aumenta el calcio en su forma unida, se evita su absorción GI y se acelera el tránsito GI 20. En la bibliografía veterinaria hay muy pocos estudios que respalden estas observaciones. En un estudio se asoció el consumo de dietas altas en fibra con la resolución de la hipercalcemia en 5 gatos con hipercalcemia idiopática y urolitiasis por oxalato cálcico 21, pero en otro estudio no se observó ningún efecto 22. Es necesario realizar más investigaciones sobre el manejo dietético de la hipercalcemia en el gato para poder realizar una recomendación concluyente.
 

Bolas de pelo

 La regurgitación y el vómito de las bolas de pelo es bastante frecuente en el gato, y sin embargo se trata de un desorden que no se ha estudiado completamente (Figura 4). En un estudio reciente 23 se revisaron las diferentes causas de formación de bolas de pelo, clasificándolas por la posible ingestión de pelo o por una alteración de la motilidad GI superior. En el gato, es frecuente que aumente la ingestión de pelo cuando existe un problema cutáneo que cause prurito, o como consecuencia del dolor o la ansiedad que cursan con acicalamiento excesivo. Los problemas intestinales o gástricos crónicos, tales como la EII, pueden alterar la motilidad provocando la acumulación de pelo en el tracto GI. Cuando las bolas de pelo no se pueden eliminar mediante el vómito puede desarrollarse una obstrucción intestinal parcial o completa, una obstrucción esofágica o incluso llegar a la nasofaringe.
 
Figura 4. En el gato la regurgitación o vómito de bolas de pelo es bastante frecuente. Sin embargo, las bolas de pelo pueden provocar varios problemas como la obstrucción esofágica y la obstrucción intestinal. © Royal Canin

Existen varios alimentos comerciales formulados para el control de las bolas de pelo, que incluyen diferentes tipos de fibra. Según un sondeo realizado en EE.UU, se encontró que los alimentos húmedos y secos, indicados para el control de las bolas de pelo, pueden contener ingredientes muy variados como la celulosa en polvo, la pulpa de remolacha desecada, cáscaras de soja, raíz de achicoria desecada, cáscara de arroz, salvado de arroz, harina de salvado de guisante, fibra de guisante, fibra de avena, inulina y psyllium. No se ha publicado ningún estudio al respecto. En un estudio cruzado de 2 meses de duración y con 102 gatos, se comparó un alimento de mantenimiento con otro que incorporaba fibra añadida, y se observó que las bolas de pelo disminuyeron como media un 21,5% y la frecuencia de vómitos disminuyó un 21,8% 24. En otro estudio con 16 gatos sanos se evaluó la eliminación de pelo a través de las heces con dos alimentos diferentes: uno moderado en fibra (6,9% como alimento tal cual) y otro alto en fibra (14,2%) 25. A las 3 semanas se observó que los gatos que recibían el alimento más alto en fibra eliminaban en las heces el doble de pelo que los gatos con el alimento moderado en fibra. Los resultados indicaron que con la cantidad de fibra y el tipo de fibra (psyllium y celulosa) adecuados es posible facilitar el tránsito del pelo a través del intestino, reduciendo la incidencia de regurgitación y vómito de las bolas de pelo.

Conclusión 

Tanto el tipo como la cantidad de fibra del alimento pueden influir en la salud y en la función intestinal. Se ha demostrado que la fibra es beneficiosa en el tratamiento de varias enfermedades. Es necesario realizar más estudios para determinar los efectos de determinadas dietas y de la suplementación de la fibra en gatos.
 

 

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Allison Wara

Allison Wara

Allison Wara, Facultad de Medicina Veterinaria, Universidad de Misuri, Columbia, Misuri, EE.UU. Leer más

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