Revista veterinaria científica internacional para el profesional de los animales de compañía
Veterinary Focus

Número de edición 33.2 Comportamiento

Problemas de eliminación en gatos

Fecha de publicación 06/10/2023

Escrito por Kelly A. St. Denis

Disponible también en Français , Deutsch , Italiano y English

Los problemas de eliminación son muy frecuentes para muchos cuidadores de gatos; este artículo ofrece un enfoque integral para ayudar a los veterinarios a asesorar correctamente a sus clientes.

© Daria Kulkova

Un gatto sul divano

Puntos clave

En los problemas de eliminación, el gato orina o defeca en un lugar apropiado para él en ese momento, según sus necesidades físicas, emocionales y cognitivas.


Los problemas de eliminación son complejos, frecuentemente de naturaleza multifactorial y consecuencia de una alteración en la tríada de la salud: bienestar físico, emocional y cognitivo.


Muchos cuidadores evitan hablar del comportamiento de su gato cuando orina o defeca fuera de la bandeja de arena y necesitan el apoyo y la motivación del equipo veterinario para reconocer el problema.


Identificar y resolver cualquier deficiencia en los 5 pilares de un entorno felino saludable es fundamental para encontrar soluciones al problema de eliminación en el hogar.


Introducción a los problemas de eliminación

Durante mucho tiempo se ha asumido que el gato es una especie independiente que requiere mínimos cuidados, pero esta suposición en muchos casos puede dar lugar a deficiencias en su entorno y a carencias en cuanto a sus necesidades básicas. Como resultado, es probable que la salud del gato, una tríada compuesta por el bienestar físico, emocional y cognitivo (Figura 1), se vea afectada negativamente. Los cuidadores controlan prácticamente toda la vida de su gato, al decidir sobre su alimentación, los horarios de comida, la convivencia con otros gatos o mascotas, los tipos de juguetes, las áreas de descanso y el tipo y disposición de bandejas de arena. A pesar de que el gato tenga un control mínimo o nulo, mientras pueda, seguirá cooperando con las expectativas del ser humano. Sin embargo, si se producen deficiencias en su entorno y la tríada de la salud se ve alterada, su tolerancia disminuye. En lo que respecta al uso de la bandeja de arena, esto puede significar que otros sitios del hogar pasen a ser más apropiados para orinar o defecar. Por tanto, los problemas de eliminación hacen referencia al hecho de depositar orina o heces en otros lugares diferentes a los que el cuidador ha designado como los aceptables (Recuadro 1). 

La tríada de la salud para el gato doméstico: bienestar físico, cognitivo y emocional

Figura 1. La tríada de la salud para el gato doméstico: bienestar físico, cognitivo y emocional.

Recuadro 1. Terminología relacionada con los problemas de eliminación.

Micción voluntaria  Proceso consciente de emisión de orina a través de la uretra distal 
Defecación Proceso consciente de expulsión de heces a través del recto  
Problema de eliminación 
Proceso consciente o inconsciente de depositar orina o heces fuera de la bandeja de arena, sobre superficies horizontales y, a veces, verticales; los volúmenes depositados pueden ser totales o parciales 
Rociado de orina  
Proceso consciente de orinar, normalmente en superficies verticales, siendo un comportamiento típico de marcaje territorial. Es más frecuente en machos enteros, pero también se puede observar en machos esterilizados de forma tardía, hembras sin esterilizar y machos y hembras esterilizados 
Periuria Deposición de orina fuera de la bandeja de arena
Periquecia Deposición de heces fuera de la bandeja de arena 
Marcaje con heces  Proceso consciente de depositar las heces en varios sitios sin cubrirlas, normalmente como forma de comportamiento de marcaje territorial

Problemas de eliminación: cambiar la perspectiva y el lenguaje

Parte de la terminología referente a los problemas de eliminación puede tener un impacto erróneo sobre la(s) causa(s) percibidas, y particularmente, sobre el comportamiento y la intención del gato. Por ejemplo, muchas veces se utiliza el término “inapropiado/a” (respecto a la micción o defecación), pero es erróneo considerar que se trata de un comportamiento inapropiado o inadecuado, ya que el gato no es consciente de ello ni actúa con mala intención. Los gatos carecen de la capacidad de autorreflexión y de diálogo interno y no evitan utilizar la bandeja de arena por venganza u otros motivos relacionados con el rencor 1. Cuando los gatos defecan u orinan, deciden hacerlo en un lugar apropiado en ese momento para ellos y según sus necesidades, del mismo modo que lo harían al aire libre. Si utilizamos el lenguaje correcto, evitando términos como “inapropiado”, podremos orientar correctamente a los cuidadores alejándolos del concepto de mal comportamiento y centrando su atención en las necesidades esenciales del gato con el objetivo de resolver el problema. Hablar y formar a los cuidadores sobre las necesidades esenciales del gato, antes de que surjan los problemas, es igualmente o incluso más importante, ya que así podremos evitar activamente la aparición de problemas de eliminación en el hogar.

Causas 

Los problemas de eliminación son multifactoriales y nos indican una alteración en el bienestar físico, emocional o cognitivo del gato. Respecto a las causas médicas, los principales diagnósticos diferenciales del gato que orina en lugares diferentes a la bandeja de arena, incluyen la enfermedad del tracto urinario inferior (ETUI), el estreñimiento, la deshidratación, las alteraciones neurológicas y/o neoplasias. El término ETUI describe un grupo de enfermedades del tracto urinario inferior con signos clínicos que pueden solaparse y no son necesariamente mutuamente excluyentes. Este grupo incluye la cistitis idiopática felina (CIF), urolitiasis, la cristaluria, las infecciones y/o las neoplasias de la vejiga de la orina. Los principales diagnósticos diferenciales del gato que defeca fuera de la bandeja de arena, incluyen las anomalías estructurales, el estreñimiento, las alteraciones neurológicas, las enfermedades del tracto urinario, las enfermedades intestinales, la deshidratación y/o las neoplasias. Además, cualquier trastorno que cause dolor puede contribuir a la aversión y a que el gato no utilice de forma consistente la bandeja de arena. Las causas relacionadas con deficiencias en cuanto a la satisfacción de las necesidades ambientales del gato incluyen la insuficiente disponibilidad, o la mala distribución o gestión, de recursos como las bandejas de arena, los comederos y/o bebederos, los rascadores y los lugares para dormir. Los conflictos entre gatos también pueden hacer que un gato evite utilizar la bandeja de arena. Los gatos que conviven con otros gatos pueden tener un acceso limitado a las bandejas de arena cuando hay pocas para ellos o cuando un gato bloquea su acceso. Los machos enteros o esterilizados después de la pubertad, e incluso algunos machos y hembras esterilizados, pueden marcar el territorio con orina (rociado) o con heces (sin cubrirlas). La supuesta naturaleza territorial de ciertos tipos de problemas de eliminación no excluye la necesidad de realizar una evaluación clínica completa 2.

Barreras para identificar el problema y cómo superarlas

Es posible que los cuidadores no sean conscientes de que su gato orine o defeque fuera de la bandeja de arena o que identifiquen el problema una vez transcurrido un largo periodo de tiempo. Los cuidadores pueden sacar sus propias conclusiones erróneas sobre la o las causas del problema e intentar resolver el problema por su cuenta. También es posible que no hablen de este tema con el veterinario, bien porque no son conscientes de la posible enfermedad y dolor asociado al problema, o porque no quiere iniciar un procedimiento que erróneamente consideran caro y condenado al fracaso. En una encuesta telefónica realizada en el 2016 en 281 hogares con un total de 455 gatos, se encontró que el 26% de los gatos había orinado o defecado alguna vez fuera de la bandeja de arena 3, pero de ellos, solo el 31,7% fue llevado al veterinario por este motivo. En el 56,7% de los gatos se pudo resolver el problema, pero en el resto de los gatos el problema persistió. Esto respalda la situación que se observa en la clínica, cuando los cuidadores dejan que sus gatos sigan orinando o defecando fuera de la bandeja de arena, haciendo poco o ningún esfuerzo consistente para resolver el problema, a veces durante meses o años. En algunos casos, el problema se menciona de pasada durante una consulta de vacunación o desparasitación y, a veces, los cuidadores no hablan del tema al considerar que se trata de un comportamiento “vengativo”. Siempre que se realice una anamnesis se debe abordar el tema de la micción, defecación y el uso de la bandeja de arena. Las preguntas cerradas en las que la respuesta es “sí” o “no” no permiten al cuidador valorar adecuadamente y describir con precisión las actividades de su gato. Con las preguntas abiertas se puede revelar más información al proporcionar cierto grado de aceptación sobre la actividad que preguntamos y al permitir que el cuidador proporcione la información utilizando sus propias palabras. De este modo, por ejemplo, la pregunta cerrada “¿Tu gato utiliza la bandeja de arena?” se debería sustituir por “¿Con qué frecuencia orina o defeca tu gato fuera de la bandeja de arena?” o “¿Dónde orina o defeca tu gato cuando lo hace fuera de la bandeja de arena?”. Probablemente, en el caso del gato que defeque u orine fuera de la caja de arena de vez en cuando, la respuesta a la pregunta cerrada sea “sí”, pero las respuestas a las preguntas abiertas serán mucho más reveladoras.

Kelly A. St. Denis

Si hablamos y formamos a todos los cuidadores sobre las necesidades esenciales de sus gatos, podremos evitar activamente la aparición de problemas de eliminación en el hogar.

Kelly A. St. Denis

Obtener una buena historia clínica

Una vez determinado que existe un problema de eliminación, se debe prestar especial atención a la información de la reseña y de la historia clínica (Recuadro 2). Los datos de la reseña pueden sugerir o descartar ciertos diagnósticos diferenciales; por ejemplo, los machos esterilizados tienen mayor riesgo de padecer ETUI. La historia clínica debe ser detallada e incluir información sobre la alimentación (marca de alimento, húmedo o seca, golosinas), el apetito (cantidad real de alimento ingerido), la aparente pérdida o aumento de peso, la ingesta de agua y las características de la orina y las heces del gato. Un gato adulto sano orina aproximadamente de 30 a 40 ml/kg al día, aunque existen grandes variaciones en función de la alimentación, el consumo de agua y el estado de salud. Se debe preguntar a los cuidadores sobre los cambios en el diámetro o el tamaño de los grumos de arena aglomerada que se forman con la orina y se les debe animar a tener una mayor idea del volumen de orina de cada gato de la casa. Este dato puede ser más fácil de controlar de lo que podría imaginarse, sobre todo cuando determinados gatos prefieren determinadas bandejas de arena, y se pueden utilizar cámaras para recopilar más información. Los gatos suelen defecar una o dos veces al día, aunque se puede observar un patrón de menos frecuencia, pero regular (p. ej., cada 48 h). Las características de las heces, incluyendo la consistencia, se deben evaluar utilizando una tabla de puntuación fecal específica, lo que permite obtener detalles significativos de las heces, incluso aunque el cuidador crea que son “normales”. El veterinario debe recopilar información sobre la duración del problema, otros cambios de comportamiento, cuándo y dónde se produce el problema, en qué circunstancias aparentes, datos sobre la bandeja de arena y en qué situaciones las utiliza el gato (si es que la usa). A la hora de registrar otros animales domésticos en el hogar se debería incluir una evaluación de las relaciones entre las mascotas, particularmente, en los hogares con varios gatos, ya que éste es un factor de riesgo conocido de los problemas de eliminación 4.

Recuadro 2. Información importante de la historia clínica en la evaluación de problemas de eliminación en gatos.

Historia de la salud general y cuidados 
Apetito (ingesta diaria real), alimentación (marca, seco o húmedo, golosinas) hábitos de consumo de agua, aparente pérdida o aumento de peso, vómitos, diarrea, tos, estornudos, nivel de actividad, fármacos y suplementos 
Características de la orina Frecuencia, cambios en el diámetro/tamaño de los grumos de arena aglomerada con la orina, color, olor, molestias evidentes al orinar
Características de las heces  
Tamaño, olor, volumen, frecuencia, color, presencia de sangre fresca o digerida, presencia de mucosidad, puntuación fecal, cualquier indicio de molestias al defecar
Información sobre el problema de eliminación
Duración del problema, cuándo y dónde se produce, en qué circunstancias o cuáles son los desencadenantes, detalles sobre el cuidado de la bandeja de arena, en qué condiciones utiliza el gato la bandeja de arena (si es que la usa), otras mascotas en el hogar, relaciones entre las mascotas
Otros cambios de comportamiento
Aumento del sueño, reducción del juego, aumento/disminución de la interacción con el cuidador, aumento/disminución del acicalamiento (en una parte del cuerpo específica o de forma generalizada), se esconde más o menos, cambios en la movilidad (al saltar, caminar, subir y bajar escaleras) 

Evaluación del bienestar físico

La exploración física exhaustiva es fundamental para identificar cualquier cambio físico secundario a una enfermedad o problema que dificulte la utilización de la bandeja de arena. Por ejemplo, los gatos obesos, además de los problemas de movilidad, también pueden padecer diabetes, lo que implica poliuria y una mayor predisposición a las infecciones urinarias del tracto inferior y todos estos factores pueden ser la causa del problema de eliminación. Siempre se debe realizar un análisis de orina básico (incluyendo una evaluación macroscópica, la determinación de la densidad de la orina, el análisis bioquímico y el examen microscópico del sedimento). En esta evaluación también se deben incluir los gatos que defequen fuera de la bandeja de arena, ya que algunos pueden presentar dolor al orinar y no utilizan la bandeja porque la asocian con el dolor. El método de elección para obtener una muestra de orina es la cistocentesis, ya que reduce el riesgo de obtener falsos positivos en los resultados del análisis del sedimento o del cultivo 5. Lo ideal es evaluar las muestras inmediatamente después de su obtención para reducir el riesgo de formación de cristales de estruvita en una muestra almacenada, lo que podría conducir al diagnóstico erróneo de cristaluria 6. Siempre que se observe un sedimento activo (glóbulos blancos, bacterias), una densidad urinaria (DU) baja y/o glucosuria se debe realizar un cultivo con antibiograma 5. La hematuria en ausencia de cualquier otra alteración puede ser iatrogénica, pero también es un signo característico de los gatos con ETUI, particularmente de los gatos con CIF 7,8. La presencia de hematuria microscópica se puede valorar en casa utilizando un producto comercial que se agrega a la arena sanitaria de las bandejas y que tiene una elevada sensibilidad para la detección de sangre. Los análisis de sangre también deben formar parte de las pruebas básicas para descartar una enfermedad sistémica, especialmente en gatos de mediana edad (7-10 años) y mayores 9. Las pruebas relevantes incluyen la bioquímica, el análisis de electrolitos, la determinación de T4 total, el hemograma completo y las pruebas de retrovirus. La evaluación de la presión sanguínea también es fundamental en gatos de más de 8 años de edad, ya que la hipertensión puede causar cambios de comportamiento, incluyendo los problemas de eliminación. Otras herramientas de diagnóstico que se pueden utilizar son las pruebas de diagnóstico por imagen, incluyendo las radiografías simples o de contraste, la ecografía u otras modalidades 10,11.

El impacto del entorno en la salud del gato

Los 5 pilares esenciales de un entorno felino saludable 

Los problemas de eliminación en los gatos son de origen multifactorial, por lo que es esencial identificar y abordar cualquier alteración médica, pero también es igualmente importante la evaluación del entorno del gato. El gato es una especie única y como carnívoro estricto es un depredador, pero a la vez, también puede ser presa de otros depredadores, por lo que necesita un territorio en el que pueda cazar de forma segura y que le proporcione los recursos esenciales con una amenaza mínima de depredación o competencia. Sus necesidades generales se describen en los cinco pilares de un entorno felino sano (Figura 2) 12. Las deficiencias en uno o más de estos pilares puede afectar a la tríada de salud y dar lugar a la aparición de problemas de eliminación. Al evaluar el entorno doméstico del gato, lo ideal es proporcionar al cuidador información detallada sobre estos cinco pilares y trabajar conjuntamente para identificar las posibles deficiencias. De esta manera, se podrán plantear los ajustes necesarios en el entorno y en la gestión de los recursos. También se puede animar al cuidador a vigilar el entorno del gato para detectar posibles alteraciones en los cinco pilares que puedan surgir en el futuro, lo que facilitará su rápida corrección, evitando posteriores problemas.

Las necesidades generales de los gatos se describen en los cinco pilares esenciales del entorno felino sano

Figura 2. Las necesidades generales de los gatos se describen en los cinco pilares esenciales del entorno felino sano. Las deficiencias en cualquiera de estos pilares pueden predisponer a alteraciones en la tríada de la salud, lo que puede dar lugar a problemas de eliminación.

Pilar 1. Proporcionar un lugar seguro

Los gatos necesitan sentirse seguros dentro de su propio territorio doméstico, desde su propia perspectiva, no la del cuidador (ya que muchos asumen que su gato está y debe sentirse seguro dentro de su casa). Los cuidadores pueden no ser conscientes de las amenazas potenciales del exterior y esperar erróneamente que el gato entienda que esas amenazas no pueden entrar en su casa. Por ejemplo, aunque otros gatos del vecindario que estén en el exterior, no puedan acceder dentro de la casa del gato, el hecho de verlos, escucharlos y/u olerlos puede llevar al gato a percibir que su propia seguridad y sus recursos están amenazados. Además, dentro del hogar, también puede haber olores, ruidos u otros animales o personas que hagan que el gato se sienta inseguro. Dado que los cuidadores no pueden controlar todo esto en todo momento, es necesario proporcionar espacios en toda la casa donde el gato pueda esconderse para aumentar su percepción de seguridad (Figura 3).

Pilar 1 – Proporcionar un lugar seguro

Figura 3. Pilar 1 – Proporcionar un lugar seguro. Los gatos necesitan sentirse seguros dentro de su propio territorio doméstico; en toda la casa debe haber varios lugares donde el gato pueda esconderse y aumentar su percepción de seguridad.
© Kelly A. St. Denis

Pilar 2. Proporcionar múltiples recursos clave y separados entre sí

Los recursos clave del entorno que se deben encontrar en el territorio del gato incluyen fuentes de comida y agua separadas; bandejas de arena adecuadas; lugares de descanso a diferentes alturas en vertical, algunos de ellos con capacidad para un solo gato y múltiples recursos para arañar (Figura 4). Como cazadores solitarios, se recomienda que los gatos se alimenten de forma individual en habitaciones separadas o con barreras visuales entre ellos a una distancia mínima de 2 metros 13. Aunque faltan investigaciones definitivas, los especialistas en felinos recomiendan colocar los bebederos lejos de los comederos, puesto que la preferencia natural del gato es alejar la comida de las fuentes de agua. Debe haber varios recursos de cada tipo y distribuidos en varias zonas de la casa; así el gato tendrá la opción de elegir un recurso en un lugar determinado cuando en otro lugar no le parezca seguro o no pueda acceder fácilmente a él en ese momento. Por ejemplo, si otro gato bloquea el acceso a una bandeja de arena específica, disponer de una segunda bandeja de arena en un lugar diferente puede evitar que el gato orine o defeque fuera de ella. 

Pilar 2 – Proporcionar múltiples recursos clave y separados entre sí

Figura 4. Pilar 2 – Proporcionar múltiples recursos clave y separados entre sí. Dentro del territorio del gato, los recursos clave del entorno incluyen la disposición de lugares para descansar a diferentes alturas en vertical, algunos de ellos con capacidad para un solo individuo.
© Kelly A. St. Denis

Pilar 3. Proporcionar oportunidades para el juego y el comportamiento depredador

Los instintos naturales de caza del gato requieren una válvula de escape, incluso en gatos de interior que tienen el alimento a su disposición. Los dispensadores de alimento interactivos pueden fomentar el comportamiento depredador y el mantenimiento de la agudeza mental. El juego interactivo con el cuidador durante breves periodos de tiempo, una o más veces al día, también ayudará a satisfacer el instinto depredador del gato. Es posible que los cuidadores deban probar con varios tipos de comederos interactivos y juguetes diferentes para determinar las preferencias de su gato e ir cambiándolos a medida que cambien sus preferencias. El juego y el comportamiento depredador promueven una buena forma física y la agudeza mental.

Pilar 4. Proporcionar una interacción social humano-gato positiva, coherente y predecible

Los gatos son solitarios por naturaleza y, aunque se relacionan socialmente con las personas, prefieren interactuar bajo sus propios términos e iniciativa. Como especie social, las personas que tienen un gato preferirán interaccionar más con él, pudiendo hacerlo de forma espontánea y sin coincidir con los momentos que el gato quiera interactuar. Además, no todas las personas entienden cómo deben interactuar de forma respetuosa con los gatos. Una persona puede interaccionar físicamente de una manera que no le guste al gato, como cuando lo acaricia con fuerza y/o en partes del cuerpo que no quiere que le toquen; cogiéndolo en brazos en contra de su voluntad; o levantándolo cuando no quiere. El “juego de manos” también es problemático en el gato, ya que se pueden producir lesiones (mordiscos, arañazos, etc.) y otros comportamientos repulsivos; eso no es jugar y aumentará la ansiedad del gato. Las interacciones sociales humanas que provocan miedo o ansiedad en el gato aumentarán la probabilidad de desarrollar comportamientos no deseados, incluyendo los problemas de eliminación.

Pilar 5. Proporcionar un entorno que respete el sentido del olfato del gato

El sentido del olfato del gato es significativamente más agudo que el del ser humano. Existen numerosas fragancias y olores que a las personas les gusta para su casa, incluyendo la arena perfumada para gatos, que pueden reducir la capacidad del gato para sondear el territorio en busca de depredadores, haciéndole sentir potencialmente inseguro. Estos olores también resultar potencialmente irritantes para los sentidos del gato. 

Las bandejas de arena requieren una atención especial  

Las bandejas de arena son un recurso clave del Pilar 2 que requieren especial atención a la hora de valorar al gato con problemas de eliminación. Los cuidadores esperan que sus gatos orinen y defequen en bandejas designadas para ello, con arena en su interior para favorecer la excavación de un agujero y el enterramiento de las heces o la orina. Las personas que viven con un gato o varios gatos deciden el número de bandejas que tendrán disponibles y con cuántos gatos las compartirán, su tamaño, ubicación, el tipo de arena y la frecuencia con la que se limpiarán. Lo gatos que viven al aire libre toman todas estas decisiones, basándose en sus propias necesidades, incluyendo la sensación de seguridad, sus preferencias y la determinación de los límites de su territorio doméstico. Aunque los gatos suelen aceptar lo que tienen a su disposición, es probable que un gato que orine o defeque fuera de la bandeja haya desarrollado alguna aversión hacia ella o presente alguna dificultad para utilizarla. En la consulta inicial del gato con problemas de eliminación es útil proporcionar a los cuidadores una lista de los criterios que se deben tener en cuenta relacionados con las preferencias de los gatos para utilizar las bandejas de orina (Recuadro 3). Aunque es posible que los cuidadores indiquen que nunca han observado problemas de eliminación, es importante recalcar la importancia de tener en cuenta dichos criterios relacionados con la bandeja de arena, puesto que el bienestar físico, emocional y cognitivo del gato depende de ellos. Si la salud del gato se ve afectada, es poco probable que el gato tenga tanta disposición o tolerancia a utilizar bandejas de arena que no cumplan estos criterios. A veces, se consigue disminuir o resolver por completo los problemas de eliminación cuando la bandeja sanitaria cumple todos los criterios.

Recuadro 3. Criterios relacionados con las bandejas de arena.

Número de bandejas de arena
  • Proporcionar varias bandejas, al menos una para cada gato y una más adicional
  • Si una bandeja está al lado de otra, el gato considerará que hay una sola bandeja
 
Ubicación en el hogar
  • Distribuir las bandejas de arena por toda la casa
  • En lugar de cambiar de sitio una bandeja, añadir una nueva en la ubicación deseada
 
Tamaño de la bandeja de arena
  • El tamaño mínimo debe ser 1,5 veces la longitud del gato; si es más grande mejor
  • Los gatos con dolor por artritis utilizan mejor las bandejas de paredes transparentes y altas con una entrada grande y de fácil acceso
 
Tipo de arena
  • La mejor opción es la no perfumada; la arena perfumada es demasiado fuerte para el olfato tan sensible del gato
  • Los gatos suelen preferir la arena aglomerante o la de juego
 
Profundidad de la arena
  • La mayoría de los gatos prefieren una profundidad de 2,5-4 cm
  • Se puede usar una segunda bandeja para probar con diferentes profundidades de arena
 
Limpieza regular
  • Retirar los desechos de la bandeja 1-2 veces al día; si es más a menudo, mejor
  • Vaciar la bandeja de arena cada 1 a 4 semanas, lavarla con un jabón suave, aclararla bien y secarla antes de añadir arena nueva
 
Mantener la bandeja de arena alejada del alimento
  • Los gatos prefieren orinar y defecar lejos de donde comen o beben
  • Lo mejor es que la bandeja esté en una habitación separada del comedero o a una distancia mínima de 152 cm
 
Evitar las asociaciones negativas
  • Mantener la bandeja de arena alejada de electrodomésticos ruidosos y de zonas de la casa concurridas y ruidosas
  • Evitar administrar medicamentos o cualquier otra experiencia potencialmente desagradable mientras el gato esté en la bandeja de arena
 
Bandejas de arena cubiertas
  • No son las ideales, ya que los gatos se pueden sentir atrapados en el interior con una única vía de escape que puede estar bloqueada
  • Las bandejas de arena cubiertas deben tener dos accesos de entrada/salida

Relaciones entre gatos

Muchas veces se asume que un gato necesita la compañía de otro gato y que se sentirá solo en casa sin él; sin embargo, el gato es solitario por naturaleza y en la mayoría de las situaciones prefiere no compartir su territorio ni sus recursos. Esto no quiere decir que los gatos no puedan establecer relaciones positivas con otros gatos del hogar, pero el comportamiento social que por defecto prefiere el gato es ser solitario. Los gatos pueden desarrollar vínculos sociales con otros gatos del hogar de forma amistosa, pero lo más frecuente es que se conviertan en enemigos, mostrando una aparente indiferencia o tensiones frecuentes entre ellos (Recuadro 4). Esta tensión suele pasar desapercibida por el cuidador y, sin embargo, puede ser una de las principales causas de estrés y del posterior problema de eliminación en los hogares con varios gatos. La capacidad de los cuidadores para reconocer si los gatos son amigos o enemigos es muy limitada, debido al desconocimiento de los cinco pilares, del lenguaje corporal felino y de las interacciones entre gatos. Los gatos que viven juntos y son amigos expresarán comportamientos afiliativos, incluyendo el acicalamiento mutuo, el dormir en contacto físico o muy cerca uno de otro y otros comportamientos físicamente interactivos como tocarse la nariz, envolverse la cola, frotarse la cara o el cuerpo y jugar juntos. Los gatos enemigos rara vez o nunca expresan comportamientos afiliativos, sino que más bien tratan de evitarse para minimizar el conflicto y posiblemente expresen comportamientos agonísticos. Los gatos enemigos pueden compartir recursos por turnos o uno puede bloquear el acceso a los recursos a otro gato y pueden intercambiar vocalizaciones de advertencia (siseos o gruñidos) o pelearse. En algunos casos es difícil diferenciar entre el juego y la pelea 14, lo que complica determinar si los gatos son amigos o enemigos. Cuando los gatos están jugando se turnan para iniciar la actividad, tienen periodos de descanso a lo largo de la misma y apenas gruñen o sisean. A veces, cuando se pelean, puede parecer que juegan, ya que los gatos se enzarzan en luchas y persecuciones, pero este tipo de actividad la suele iniciar siempre el mismo gato, a veces con un comportamiento de acecho; además, no hay períodos de descanso, gruñen y sisean con frecuencia y se pelean físicamente. Los comportamientos relacionados con peleas no derivan de una jerarquía de dominancia, que no forma parte de la estructura social del gato 15, sino más bien de la necesidad de proteger su territorio y los recursos, que aparentemente son limitados. Para satisfacer las necesidades de cada gato en el hogar, se debe proporcionar acceso libre a cada gato a sus recursos clave, idealmente ubicados fuera de la vista de los demás gatos. Esto proporciona a los gatos la oportunidad de desarrollar su propio territorio dentro del hogar, evitando a los demás gatos tanto como deseen.

Recuadro 4. ¿Amigo o enemigo? Indicadores de una relación de amigo o enemigo.

Amigos Enemigos
  • Se frotan entre sí la cara o el cuerpo
  • Se envuelven la cola entre sí
  • Se tocan la nariz
  • Descansan o duermen en contacto físico o muy cerca
  • Se acicalan mutuamente
  • Juegan juntos
  • Viven en zonas separadas de la casa
  • Emiten siseos/gruñidos
  • Pelean
  • Se miran fijamente 
  • Se turnan para utilizar los recursos
  • Existe bloqueo de recursos
  • Existe monopolio de recursos 

Manejo y resolución de los problemas de eliminación

Como problema multifactorial, el tratamiento de los problemas de eliminación se aborda mejor desde una perspectiva holística. Esto significa abordar el bienestar físico, emocional y cognitivo del gato, en lugar de centrarse en soluciones unidimensionales. Los conflictos entre gatos que conviven en el hogar, muchas veces se pueden abordar examinando las deficiencias en los cinco pilares, incluyendo si es posible los criterios relacionados con la bandeja de arena. Los gatos diagnosticados con determinados trastornos médicos requerirán un tratamiento específico además de los ajustes del entorno necesarios. 

Modificaciones dietéticas

El cambio de alimentación puede ser útil en el manejo a largo plazo de los problemas de eliminación. El uso de dietas de prescripción indicadas para determinados trastornos es importante, pero se puede recomendar un cambio (p. ej., de textura seca a húmeda). Por ejemplo, los gatos con ETUI obtendrán el beneficio adicional de producir una orina más diluida al cambiar la dieta de prescripción seca por la húmeda. En el caso de los gatos con sobrepeso y con problemas de eliminación se debe instaurar un programa para la pérdida progresiva de peso. Si el problema de eliminación incluye un aumento de la ansiedad en el gato o una disminución de la capacidad para manejar los factores estresantes como, por ejemplo, en gatos con CIF, en el plan terapéutico se puede incluir el uso de alimentos suplementados con sustancias de efecto calmante 16, debiendo ser la única fuente de alimentación del gato y utilizarse de forma consistente a largo plazo. Los nutracéuticos que ayudan a reducir la ansiedad o la inflamación son potencialmente beneficiosos; hay productos comercialmente disponibles para gatos que contienen L-teanina, caseína alfa-S1 hidrolizada con tripsina, alfa-casozepina de leche hidrolizada, proteína de lactosuero y/o ácidos grasos omega-3 17.

Tratamiento farmacológico

El uso de analgésicos se suele pasar por alto en los problemas de eliminación, pero el dolor directamente puede desempeñar un papel haciendo que el gato deje de utilizar la bandeja de arena por numerosas razones. Por ejemplo, los gatos mayores tienen un mayor riesgo de padecer enfermedad articular degenerativa 18, lo que puede afectar a la movilidad, reduciendo la facilidad de acceso a las bandejas de arena y favoreciendo la aparición de problemas de eliminación. La analgesia deber ser un factor importante a considerar en la mayoría de los planes terapéuticos de los gatos con problemas de eliminación, siempre que se haya diagnosticado una enfermedad clínica.

En gatos con problemas de eliminación se han utilizado de forma empírica varios fármacos para la modificación del comportamiento, pero su eficacia depende de cada situación individual. La probabilidad de éxito del tratamiento será mayor cuando el diagnóstico sea preciso y se aborden las necesidades del paciente. Además, el tratamiento farmacológico siempre se debe instaurar después o junto al manejo médico (en caso de enfermedad clínica), dietético, ambiental y de los recursos. Con la modificación del entorno se puede mejorar el estado de ansiedad del gato 19, pero en algunos casos puede ser necesario el uso de ansiolíticos o de agentes antiansiedad (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina [ISRS], antidepresivos tricíclicos [ATC], etc.) u otros fármacos modificadores del comportamiento (Recuadro 5). Los cuidadores deben entender que estos últimos fármacos pueden tardar días o semanas en hacer efecto y que no funcionarán si no se acompañan de otras estrategias de manejo. Los fármacos para la modificación del comportamiento se deben utilizar como último recurso, considerándolos como un componente más del enfoque integral del problema y con la intención de poder suspender su administración con el tiempo. La elección del fármaco se basa en los problemas identificados, ya sea la ansiedad o los problemas secundarios a conflictos entre gatos que conviven en el mismo hogar. 

Recuadro 5. Fármacos psicotrópicos que pueden ser necesarios para complementar otros enfoques terapéuticos de los problemas de eliminación. El tratamiento farmacológico no funcionará si no se implementan otras estrategias de manejo y se debe utilizar como último recurso y con la intención de interrumpir su uso con el tiempo. La selección del fármaco depende de cada caso individual y pueden ser necesarios periodos de descanso entre fármacos (p. ej., para pasar de un tratamiento con ATC o ISRS a un tratamiento con IMAO es necesario un descanso de 5 semanas). Hay que tener en cuenta que los ATC o ISRS nunca se deben utilizar con IMAO-B 20).

Nombre del fármaco Dosis Indicaciones Efectos secundarios Comentarios
Anticonvulsivo
Gabapentina 5-20 mg/kg PO cada 8-12 h Ansiolítico, analgésic Sedación, ataxia Disminuir la dosis en gatos débiles y en gatos con ERC  
Benzodiacepina
Alprazolam 0,02-0,1 mg/kg PO cada 8 h Ansiedad, marcaje con orina, ETUIF Sedación, ataxia, desinhibición de comportamientos indeseables Comenzar con la dosis más baja
Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS)
Fluoxetina 0,5-1,0 mg/kg PO cada 24 h Ansiedad, problemas de eliminación Nerviosismo, ansiedad, sedación, inapetencia Tarda 4-6 semanas en hacer efecto
Antidepresivos tricíclicos (ATC)
Amitriptilina 0,5-2,0 mg/kg PO cada 24 h Ansiedad, comportamiento de marcaje, comportamientos compulsivos Sedación, cambios de apetito, vómitos, retención urinaria, estreñimiento, diarrea, taquicardia
Tarda más de 1 semana en hacer efecto.
Sabor amargo
Disminuir la dosis antes de interrumpir
Clomipramina 0,25-0,5 mg/kg PO cada 24h Tarda más de 1 semana en hacer efecto
Inhibidor de la monoaminooxidasa B (IMAO-B)
Selegilina 0,25-1,0 mg/kg PO 24 h Disfunción cognitiva Inquietud, agitación, vómitos, diarrea, desorientación, pérdida de audición La dosis puede fraccionarse q12h
Azapirones
Buspirona 0,5-1,0 mg/kg PO cada 8-24 h Ansiedad, marcaje con orina, problemas de eliminación Bradicardia o taquicardia, nerviosismo, alteraciones gastrointestinales, estereotipias ~ 1 semana para hacer efecto

Conclusión

Para resolver los problemas de eliminación es necesario adoptar un enfoque orientado al trabajo en equipo entre el cuidador y el equipo veterinario. Los cuidadores deben ser conscientes, desde el principio, de la naturaleza multifactorial del problema, lo que facilitará el desarrollo de un plan terapéutico en el que el éxito se pueda mantener a lo largo del tiempo, evitando la idea errónea de “asunto resuelto”. Rara vez hay soluciones sencillas, pero cuanto antes se identifique el problema, la solución se verá con mayor claridad. A veces, el problema de eliminación se aborda cuando se lleva produciendo desde hace mucho tiempo, lo que complica su análisis y resolución; el equipo veterinario se debe comprometer a proporcionar a los cuidadores el apoyo constante durante todo el proceso, fomentando una buena comunicación en todo momento.

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Kelly A. St. Denis

Kelly A. St. Denis

La Dra. St. Denis es especialista en medicina felina, acreditada por la American Board of Veterinary Practitioners en Clínica Felina Leer más

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