Revista veterinaria científica internacional para el profesional de los animales de compañía
Veterinary Focus

Número de edición 32.1 Otros artículos científicos

Centesis de líquidos fetales en la perra

Fecha de publicación 11/05/2022

Escrito por Smadar Tal

Disponible también en Français , Deutsch , Italiano , Português , English y Українська

La amniocentesis es una técnica que, de momento, se utiliza muy poco en medicina veterinaria, a pesar su enorme potencial de aplicación tanto en la clínica como en la investigación; en este artículo se describe un método para la obtención de muestras de líquido fetal en perras.

Realización de una centesis mediante la técnica de “manos libres”

Puntos clave

La obtención de líquido fetal ecoguiada se puede realizar con relativa facilidad en la perra gestante.


La amniocentesis ofrece un nuevo enfoque diagnóstico, terapéutico y de investigación en medicina clínica prenatal, incluyendo el diagnóstico de muerte fetal y la identificación de enfermedades hereditarias.


La obtención de líquido fetal por punción con aguja en perras gestantes, desde el día 35 hasta el final de la gestación, es un procedimiento sencillo y seguro.


Si se realiza cuidadosamente, la obtención de líquido fetal conlleva muy pocos riesgos para la madre y sus cachorros en desarrollo.


Introducción

Los criadores invierten mucho tiempo y esfuerzo para elaborar los mejores protocolos de cría que garanticen la salud de sus camadas, pero actualmente existe muy poca información relativa al entorno inmediato de la “unidad” fetal canina. Las membranas fetales, donde se desarrolla el cachorro durante toda la gestación, junto con la placenta, desempeñan un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo del feto 1, puesto que son esenciales para el intercambio metabólico, gaseoso y hormonal entre la madre y el feto 2. Las membranas fetales de la especie canina son el alantoides, el amnios, el corion y el saco vitelino 3, aunque para la obtención de muestras de líquido fetal las membranas implicadas son el amnios y la alantoides (Figura 1).

Dibujo esquemático de la estructura de placenta canina en la gestación avanzada

Figura 1. Dibujo esquemático de la estructura de placenta canina en la gestación avanzada. 
Crédito: Rediseñado por Sandrine Fontègne

¿Qué son los líquidos fetales?

La cavidad amniótica proporciona protección mecánica al feto, y a su desarrollo, en un medio líquido 4, el líquido amniótico. Se trata de un biofluído complejo que proporciona al feto protección mecánica y antimicrobiana, además de lubricación, nutrición y factores de crecimiento, lo que es esencial para su desarrollo normal 5. La composición del líquido amniótico cuenta con la aportación de las secreciones orales, nasofaríngeas, traqueales y pulmonares, así como de la orina del feto 6.

En los carnívoros, el líquido alantoideo se acumula en la membrana alantoidea que rodea al amnios 7. El saco alantoideo se expande alineándose casi por completo con el saco coriónico y persiste hasta el parto. Se comunica con el aparato urinario del feto y actúa como depósito de residuos de los productos metabólicos fetales 4. Los principales mecanismos implicados en la acumulación inicial de líquido alantoideo probablemente sean el transporte transmembrana y la actividad secretora de las membranas extraembrionarias y, a medida que la gestación avance, las secreciones del mesonefros, metanefros o riñones 8.

Por tanto, en la especie canina, se puede obtener líquido fetal tanto de la cavidad amniótica como de la cavidad alantoidea (Figura 2). Cualquier cambio en el volumen y la composición de cualquiera de estos líquidos puede indicar el estado metabólico, patológico o del desarrollo del feto en una fase gestacional determinada 8. La obtención de líquido fetal en la perra es factible a partir de la segunda mitad de la gestación, ya que existe suficiente volumen de líquido y la membrana amniótica y alantoidea se pueden diferenciar en la ecografía 9. La centesis se realiza con aguja por vía transabdominal y bajo guía ecográfica en todo momento 10.

Líquido amniótico (transparente) y alantoideo (amarillo) normales obtenidos por centesis

Figura 2. Líquido amniótico (transparente) y alantoideo (amarillo) normales obtenidos por centesis. 
Crédito: Smadar Tal

¿Por qué obtener líquidos fetales?

El principal motivo por el que se extrae líquido fetal es para evaluar la viabilidad fetal antes del parto y detectar enfermedades 11,12,13. En medicina humana el análisis de líquido amniótico es una prueba ampliamente utilizada para el diagnóstico de anomalías cromosómicas o trastornos de un solo gen, así como para evaluar la madurez pulmonar del feto, la invasión microbiana de la cavidad amniótica, la inflamación intraamniótica, las infecciones fetales y la determinación del sexo 14,15,16. En medicina veterinaria, la detección precoz de anomalías es importante para el bienestar de los animales, pero también es útil para el criador, tanto desde el punto de vista de la cría, para obtener cachorros sanos (y mantener sana a la madre), como desde el punto de vista financiero. Hasta ahora, en solo unos pocos estudios se han analizado los líquidos fetales de perras a término 17,18; en un estudio, de presentación de un caso, se demostró la viabilidad del análisis para determinar el sexo en la especie canina, a partir de células amnióticas en gestación única 19. En la especie canina también se ha realizado la punción de la cavidad amniótica o alantoidea con fines de investigación 20,21, para la terapia génica y la inducción del aborto 22, y existe interés en esta técnica por su contribución al concepto One Health “Una Salud”, puesto que los perros, al compartir el mismo entorno y estar expuestos a las mismas condiciones ambientales que sus propietarios, pueden servir de modelo para el estudio de ciertos efectos del entorno, como el de las toxinas (Figura 3).

La centesis del líquido fetal puede tener diversas aplicaciones diagnósticas y para la investigación

Figura 3. La centesis del líquido fetal puede tener diversas aplicaciones diagnósticas y para la investigación, como el análisis de organismos microbianos, la caracterización genética, el cultivo de células fetales y el análisis físico del líquido.
Crédito : Rediseñado Sandrine Fontègne

En el futuro, la obtención de líquido fetal será esencial para establecer una base de datos que permita caracterizar el líquido amniótico y alantoideo de perras gestantes sanas; de esta manera se podrán definir biomarcadores capaces de predecir el pronóstico perinatal.

Smadar Tal

Cualquier cambio en el volumen y la composición del líquido amniótico o alantoideo puede indicar el estado metabólico, patológico o del desarrollo del feto, en una fase gestacional determinada.

Smadar Tal

¿Cuándo se puede realizar una centesis?

La autora ha definido una técnica eficaz y viable para la centesis de líquido fetal en perras durante la segunda mitad de gestación. El procedimiento es similar al que se utiliza en mujeres embarazadas y se realiza bajo guía ecográfica 9. En la perra, antes del día 35 postconcepción, el volumen de líquidos fetales es pequeño, por lo que el riesgo potencial de lesionar al feto es mayor. Es de esperar que, a partir del día 35 y hasta el final de la gestación, el procedimiento para obtener líquidos fetales mediante punción con aguja sea seguro 17,19.

Método

Una vez programada la intervención, se debe realizar un examen general y ginecológico completo a la perra, incluyendo como mínimo, un análisis de orina, un análisis de sangre (hemograma y bioquímica) y una ecografía abdominal, para obtener sus datos de base sobre la salud y estado de la gestación.

Primero se debe rasurar y desinfectar el abdomen con una solución quirúrgica de povidona yodada y una solución de etanol al 70%. Entre 30 y 60 minutos antes del procedimiento, se aplica crema anestésica local tópica (lidocaína/prilocaína), un máximo de 0,4 ml/kg, sobre el área de la piel donde se vaya a insertar la aguja. A continuación, se cubre el área con un vendaje adhesivo hasta el momento de iniciar la obtención de la muestra 23.

Para obtener la muestra se pueden emplear dos técnicas y en ambas se utiliza una aguja espinal desechable (18-21G x 9 cm).

Técnica de manos libres

Este método se realiza sin la guía de la aguja. En primer lugar, se realiza una exploración ecográfica de la cavidad uterina y gestacional, así como del feto y se selecciona el lugar aparentemente óptimo para la obtención de líquido sin lesionar al feto o a las membranas fetales. Al mismo tiempo, se valora la ubicación del feto (cuerno uterino izquierdo o derecho) y el lugar de donde obtener la muestra (alantoides o amnios). Posteriormente, se introduce la aguja espinal, con un ángulo de casi 90°, a través de la pared abdominal, avanzando primero a través de la cavidad uterina y después, en el saco gestacional (amnios o alantoides). Tanto la membrana amniótica como la alantoidea suelen visualizarse ecográficamente, pero no siempre es posible identificar la posición exacta de la punta de la aguja (Figura 4). Una vez colocada correctamente la aguja, se aspira el líquido con una jeringa de 3 o 5 ml y se transfiere inmediatamente a un tubo estéril para congelarlo a -20°C o -80°C para futuros análisis.

Realización de una centesis mediante la técnica de “manos libres”

Figura 4. Realización de una centesis mediante la técnica de “manos libres”. 
Crédito: Smadar Tal/Koret School of Veterinary Medicine

Técnica con la guía de la aguja

Este método conlleva el uso de un dispositivo que se acopla al transductor curvilíneo para guiar la aguja. Antes de obtener la muestra, la guía se debe esterilizar en el autoclave, y (si se van a tomar varias muestras en una perra) se debe desinfectar con etanol al 70% entre una muestra y otra, de cada saco gestacional. La guía se acopla al transductor siguiendo las instrucciones del fabricante y la aguja espinal se inserta a través de un pequeño orificio en la posición preestablecida con la guía (Figura 5). La penetración de las membranas fetales, la obtención de líquido y el procesamiento siguen el mismo procedimiento descrito en la técnica de “manos libres”.

Centesis utilizando una guía en la ecografía

Figura 5. Centesis utilizando una guía en la ecografía.
Crédito: Smadar Tal/Koret School of Veterinary Medicine

Utilizar la guía de la aguja puede ser una opción más segura y fácil para el operador menos experimentado, aunque el principal inconveniente es la necesidad de esterilizar el dispositivo entre múltiples muestreos de líquido fetal de los diferentes fetos en una perra. La técnica de “manos libres” es la técnica de elección para el operador experimentado. 

El volumen de líquido de la muestra varía entre 0,5 y 5,0 ml, dependiendo del tamaño de la perra, del día de gestación y de la posición del feto. Tras obtener la muestra y antes de retirar la aguja espinal, el volumen del líquido extraído se debe sustituir por un volumen equivalente de solución estéril de cloruro sódico al 0,9%. Tras finalizar el procedimiento, la perra debe estar en un ambiente tranquilo durante al menos 24 horas para evitar cualquier posible complicación a corto plazo.

¿Cuáles son los riesgos?

En medicina humana, las posibles complicaciones de la amniocentesis incluyen la infección del saco amniótico, la inducción de parto prematuro, el sufrimiento respiratorio en la madre, las deformidades fetales, la aloinmunización y la mala cicatrización de la herida causada por la punción 24. Aunque en medicina humana es muy poco frecuente, se pueden producir lesiones fetales secundarias al traumatismo de la aguja. Hasta la fecha, la autora no ha identificado ninguna lesión fetal macroscópica tras realizar la centesis en perras, aunque podrían haberse producido lesiones microscópicas (podrían pasar desapercibidos algunos puntos de punción microscópicos en el útero, las membranas fetales o en el propio feto), pero en caso de producirse, dichas lesiones no han tenido relevancia clínica 9.

Conclusión

Aunque todavía está en sus inicios, la técnica para la obtención de líquido fetal en la perra puede ofrecer varios beneficios a los veterinarios, a los criadores y a los propietarios en los próximos años. Un veterinario clínico experimentado, debería ser capaz de tomar una muestra de líquido alantoideo o amniótico sin demasiada dificultad y con un riesgo mínimo para el feto y el análisis debería ayudar a la detección temprana de anomalías y trastornos genéticos, defectos placentarios, infección microbiana de la madre o el feto y determinación del sexo.

Referencias

  1. Gude NM, Roberts CT, Kalionis B, et al. Growth and function of the normal human placenta. Thromb. Res. 2004;114:397-407.

  2. Minazaki CK, Gagioti S, Zago D, et al. Acid phosphatase and cathepsin D are active expressed enzymes in the placenta of the cat. Res. Vet. Sci. 2008;84:326-334.

  3. Carter AM. IFPA Senior Award Lecture: Mammalian fetal membranes. Placenta 2016;48 Suppl 1:S21-S30. 

  4. Chavatte-Palmer P, Tarrade A. Placentation in different mammalian species. Ann. Endocrinol. (Paris) 2016;77:67-74. 

  5. Underwood MA, Gilbert WM, Sherman MP. Amniotic fluid: not just fetal urine anymore. J. Perinatol. 2005;25:341-348. 

  6. Brace RA. Physiology of amniotic fluid volume regulation. Clin. Obstet. Gynecol. 1997;40:280-289. 

  7. Leiser R, Kaufmann P. Placental structure: in a comparative aspect. Exp. Clin. Endocrinol. 1994;102:122-134.

  8. Li N, Wells DN, Peterson AJ, et al. Perturbations in the biochemical composition of fetal fluids are apparent in surviving bovine somatic cell nuclear transfer pregnancies in the first half of gestation. Biol. Reprod. 2005;73:139-148.

  9. Tal S, Kahila Bar-Gal G, Arlt SP. Evaluation of short-term safety of ultrasound-guided foetal fluid sampling in the dog (Canis lupus familiaris) Vet. Rec. 2021;188(7):e31. 

  10. Nizard J. Amniocentesis: technique and education. Curr. Opin. Obstet. Gynecol. 2010; 22:152-154. 

  11. Shulman LP and Elias S. Amniocentesis and chorionic villus sampling. West. J. Med. 1993;159:260-268. 

  12. Tseng JJ, Chou MM, Lo FC, et al. Detection of chromosome aberrations in the second trimester using genetic amniocentesis: experience during 1995-2004. Taiwan J. Obstet. Gynecol. 2006;45:39-41. 

  13. Connolly KA, Eddleman KA. Amniocentesis: A contemporary review. World J. Obstet. Gynecol. 2016;5:58-65.

  14. Cruz-Lemini M, Parra-Saavedra M, Borobio V, et al. How to perform an amniocentesis. Ultrasound Obstet. Gynecol. 2014;44:727-731. 

  15. Musilova I, Bestvina T, Stranik J, et al. Transabdominal amniocentesis is a feasible and safe procedure in preterm prelabor rupture of membranes. Fetal Diagn. Ther. 2017;42:257-261. 

  16. Wood PL, Ball BA, Scoggin K, et al. Lipidomics of equine amniotic fluid: Identification of amphiphilic (O-acyl)-omega-hydroxy-fatty acids. Theriogenology 2018;105:120-125. 

  17. Bonte T, Del Carro A, Paquette J, et al. Foetal pulmonary maturity in dogs: Estimated from bubble tests in amniotic fluid obtained via amniocentesis. Reprod. Domest. Anim. 2017;52:1025-1029. 

  18. Veronesi MC, Bolis B, Faustini M, et al. Biochemical composition of fetal fluids in at term, normal developed, healthy, viable dogs and preliminary data from pathologic littermates. Theriogenology 2018;108:277-283. 

  19. Layssol D PAC-MS. Fetal sex determination by amniocentesis in the canine species: a case report. In; Proceedings, 21st EVSSAR Congress 2018, Venice, Italy;173.

  20. Lutzko C, Omori F, Abrams-Ogg AC, et al. Gene therapy for canine alpha-L-iduronidase deficiency: in utero adoptive transfer of genetically corrected hematopoietic progenitors results in engraftment but not amelioration of disease. Hum. Gene. Ther. 1999;10:1521-1532. 

  21. Hayashita-Kinoh H, Yugeta N, Okada H, et al. Intra-amniotic rAAV-mediated microdystrophin gene transfer improves canine X-linked muscular dystrophy and may induce immune tolerance. Mol. Ther. 2015;23:627-637.

  22. Manca R, Rizzo A, Trisolini C, et al. Intra-vesicle administration of D-cloprostenol for induction of abortion in mid-gestation bitches. Anim. Reprod. Sci. 2008;106:133-142.

  23. van Oostrom H, Knowles TG. The clinical efficacy of EMLA cream for intravenous catheter placement in client-owned dogs. Vet. Anaesth. Analg. 2018;45(5):604-608.

  24. Hayat M, Hill M, Kelly D, et al. A very unusual complication of amniocentesis. Clin. Case Rep. 2015;3:345-348.

Smadar Tal

Smadar Tal

La Dra. Tal se licenció con honores en la Facultad de Veterinaria de Ontario en 1992 y trabajó durante varios años en una clínica privada de Canadá antes de trasladarse a Israel, donde montó con éxito una clínica privada de pequeños animales cerca de Tel Aviv, siendo su propietaria durante 22 años Leer más

Otros artículos de este número

Número de edición 32.1 Fecha de publicación 07/09/2022

Los protocolos en la clínica veterinaria (II)

En esta segunda parte del artículo, los autores tratan sobre cómo motivar al equipo y cómo diseñar e implementar con éxito los protocolos en la clínica.

por Philippe Baralon , Antje Blättner y Pere Mercader

Número de edición 32.1 Fecha de publicación 01/09/2022

Los protocolos en la clínica veterinaria (I)

En esta primera parte del artículo, los autores describen los protocolos en la clínica veterinaria y las razones por las que pueden ser un componente clave para el funcionamiento eficiente de la clínica.

por Philippe Baralon , Antje Blättner y Pere Mercader

Número de edición 32.1 Fecha de publicación 06/07/2022

Los principales retos de la profesión veterinaria

El mundo plantea diariamente retos al veterinario y nos puede ayudar saber que, lo que sentimos individualmente, lo compartimos con nuestros compañeros de profesión, estén donde estén. Además, si entendemos los retos de otras personas o instituciones relacionadas con nuestra profesión, podremos trabajar conjuntamente de manera que sea mutuamente beneficioso.

por Cara McNeill y Ewan McNeill

Número de edición 32.1 Fecha de publicación 22/06/2022

Cómo prevenir problemas de comportamiento en cachorros

Aunque muchos propietarios se equivocan al elegir un cachorro, Jon Bowen identifica algunos factores clave que pueden ayudar a que se convierta en un gran miembro de la familia.

por Jon Bowen