Revista veterinaria científica internacional para el profesional de los animales de compañía

Número de edición 2 otros temas de gestión

Mirando hacia el futuro

Fecha de publicación 03/05/2021

Escrito por Philippe Baralon , Antje Blättner , Pere Mercader y Mark Moran

Disponible también en Français , Deutsch , Polski y English

Nunca es demasiado pronto para pensar en el futuro. Para muchos veterinarios jóvenes su trabajo es consecuencia de su pasión y vocación por los animales. El concepto de “carrera” puede parecer que no se adapta a su estilo de vida, pero en este capítulo explicaremos cómo tener un plan de carrera y dedicarse a una pasión puede ser compatible e incluso sinérgico.

Mirando hacia el futuro

Puntos clave

Además de las habilidades técnicas, es esencial tener habilidades de comunicación, de liderazgo y de gestión del negocio.


Ser el propietario o socio de una clínica no es una obligación y se puede tener una gran carrera profesional como empleado.


Ante cualquier reto, pregúntate: ¿podré hacerlo? ¿estaré contento de hacerlo?


Obtendrás muchas respuestas a las preguntas que actualmente te surgen sobre tu carrera tras vivir diversas situaciones profesionales.


Gestionar tu desarrollo profesional

Las decisiones profesionales que tome el joven veterinario en sus primeros años de carrera, tales como dónde trabajar y cómo ampliar su formación, tendrán un alto impacto económico y profesional en su futuro. A la hora de tomar estas decisiones el joven veterinario debe tener presente lo siguiente.

Aprender primero, para ganar después

La Figura 1 muestra un patrón típico en la carrera de muchos profesionales. En los primeros años es cuando se produce el mayor aprendizaje incremental. Como joven profesional te encuentras en tu mejor momento en cuanto a la capacidad para absorber nuevos conocimientos, integrarlos y sedimentarlos. Sin embargo, los mayores incrementos salariales ocurrirán más adelante en tu carrera, cuando la experiencia acumulada, el prestigio personal y profesional y tu red de conocimiento en el sector permitan rentabilizar mejor toda la inversión acumulada en el desarrollo de tu carrera personal.

Por lo tanto, es un error estratégico muy grave invertir los términos del gráfico de la Figura 1 y obsesionarse con ganar un poco más al mes al inicio de la carrera profesional. La pregunta clave que el joven veterinario con visión de futuro debería plantearse es: “¿En cuál de estas clínicas – o trabajos alternativos – voy a aprender más, de manera que en cinco o diez años yo sea un profesional más valioso en el mercado?”.

Las diferencias salariales entre un profesional exitoso y uno mediocre son muchísimo más acusadas al final de la carrera profesional que al inicio. Por lo tanto, lo importante no es ganar más al principio, sino en la segunda mitad de nuestra carrera. Es una carrera de fondo, y el corredor que pretenda esprintar al principio corre un serio riesgo de desfondarse por el camino.

 
Figura 1. Patrón típico de la trayectoria de muchos profesionales.

Equilibrar la formación continuada de tipo clínico con la de tipo empresarial y la de competencias personales

Dado que la mayoría de los veterinarios, después del inicio de su carrera, tienen que asumir funciones de gestión clínica o de dirección de personal, existen tres áreas de conocimiento que merecen especial atención por parte del joven veterinario:

  1. Adquirir competencias en comunicación. Resultan funda mentales para tener éxito no solo con los clientes, sino también con los colegas de profesión.
  2. Adquirir competencias de liderazgo. Son imprescindibles para alguien que aspire algún día a dirigir equipos de personas.
  3. Adquirir competencias de negocios. Unos buenos fundamentos en finanzas, estrategia y marketing serán un complemento excelente a la formación técnica del veterinario. 
     
Mark Moran

Unos buenos fundamentos en finanzas, estrategia y marketing serán un complemento excelente a la formación técnica del veterinario.

Mark Moran

 

Viajar y aprender idiomas

En un mundo cada vez más global, el profesional que viaja y domina idiomas tiene una ventaja competitiva decisiva. Viajar a países donde los sectores veterinarios están más desarrollados y establecer relaciones con líderes profesionales de otros países y culturas, puede marcar la diferencia entre un profesional medio y uno de primer nivel. Ante la creciente tendencia a la especialización, hoy en día se hace imprescindible que cualquier veterinario que quiera destacar en una disciplina médica se desplace e interaccione con los centros de excelencia allí donde quiera que estén en el mundo (Figura 2).

 

Figura 2. El profesional que viaja y domina idiomas tiene una ventaja competitiva decisiva. © Cybrain

 

Especialización, pero con sentido común

Es innegable que la veterinaria, como el resto de ciencias de la salud, tiende a la especialización. Ya hemos visto anteriormente que como joven veterinario deberás elegir pronto en tu carrera si deseas ser un buen clínico generalista o seguir el exigente y complejo camino de la especialización. La medicina veterinaria, los clientes y los pacientes necesitan que existan ambos perfiles veterinarios, por lo que no hay un solo camino hacia el éxito profesional. Sin embargo, lo que está claro es que aquellos jóvenes veterinarios que decidan apostar a fondo por la especialización necesitarán un poco de suerte y mucho acierto al escoger su campo de conocimiento. Tendrán que decidir cuáles son las especialidades que creen que tendrán un mayor desarrollo en los próximos años, y dentro de estas, en cuáles hay actualmente una menor oferta de profesionales cualificados, y por tanto, mayores oportunidades. Es una decisión difícil puesto que, por ejemplo, podría ser la oncología, el diagnóstico por imagen, la neurología, la gerontología... 
 

Fijar objetivos de carrera realistas

Hoy en día la medicina veterinaria ofrece una amplia variedad de opciones de carreras profesionales y de objetivos asociados. Al inicio de la vida profesional no siempre se tiene muy claro hacia dónde se dirige el camino y qué opciones van a aparecer durante su recorrido. Por consiguiente, siempre es una buena idea considerar más de una posibilidad y no decidir por capricho o impulso cuando se está abrumado con tantas opciones. Planificar y perseguir una trayectoria profesional es algo que requiere tiempo, ¡pero merece la pena!

Haz un análisis

Antes de definir los objetivos y comenzar a trabajar en ellos es esencial realizar un análisis escribiendo tus fortalezas y debilidades. Este análisis te indicará el camino correcto a seguir y qué objetivos son realistas para el futuro (Figura 3). La valoración de tus cualidades personales y profesionales te dará una base sólida para la toma de decisiones, ya que así tendrás una visión transparente y fácilmente accesible que te permitirá realizar comparaciones con los descriptivos de una carrera y/o puestos de trabajo que tengas en mente o que surjan en tu camino. Tómate tu tiempo, asegúrate de que nada te interrumpa y apunta en un papel, tus fortalezas y debilidades separándolas en dos columnas según te vengan a la mente. Realiza contigo mismo una tormenta de ideas o “self-brainstorm” y deja que tus pensamientos fluyan con facilidad. Después, vuelve a clasificar tus cualidades en otras dos columnas en función de si son profesionales o personales.
Figura 3. Antes de definir los objetivos y comenzar a trabajar en ellos es esencial realizar un análisis escribiendo tus fortalezas y debilidades. © Shutterstock

Encuentra lo que se ajuste a ti

Una vez realizado el análisis de tus fortalezas y debilidades ya puedes empezar a pensar en las posibles salidas profesionales que se ajusten perfectamente a tus fortalezas profesionales y personales. Si eres un estudiante meticuloso y ambicioso es posible que quieras considerar los trabajos de tipo científico. Si además te gusta enseñar, otra opción posible es trabajar en la facultad como veterinario adjunto. Sin embargo, si estudiar e investigar de forma intensiva es algo que no se ajusta a tus fortalezas, se puede asumir que probablemente no serás muy feliz trabajando en un laboratorio de investigación. 
 
Un entorno de trabajo ideal para los veterinarios con carácter extrovertido y que disfrutan relacionándose con diferentes tipos de personas y con los animales es el de la clínica de pequeños o grandes animales, puesto que dicho entorno les permite poner en práctica sus fortalezas. Una posible opción para los veterinarios a los que les gusta la medicina de pequeños animales pero no son muy comunicativos, es la de una carrera más orientada hacia especialidades como la cirugía o el diagnóstico por imagen, puesto que en estas especialidades no se requiere principalmente tanta interacción con el cliente. Dedica tiempo a buscar los puestos que se oferten tanto en medios impresos como electrónicos y compara sus descripciones con las de tu perfil. De esta manera, sabrás qué opciones son apropiadas para tu primer o siguiente paso en tu carrera profesional.
 

Planifica pasos y metas

Cuando ya tengas más claro hacia dónde quieres dirigir tu vida profesional, es el momento de planificar los pasos necesarios que te llevarán hasta allí. En la mayoría de los casos, tendrás que construir tu carrera profesional en varias etapas, adquiriendo conocimiento y experiencia a medida que avances. Planifica tu carrera “desde arriba hacia abajo” teniendo como punto de partida tu meta final y bajando paso a paso hasta tu posición actual. Así, habrás elaborado una trayectoria profesional realista con pasos alcanzables y enfocados hacia tu meta final.

Si has hecho “los deberes” analizando tus fortalezas y debilidades e investigando diferentes opciones posibles, encontrarás muchas ofertas que te lleven hacia tu objetivo final. Si descubres que tu objetivo final todavía no existe en el mercado, lo puedes tomar como la oportunidad de inventar un nuevo servicio de la profesión veterinaria. Todo es posible en tanto hayas investigado y te hayas dado cuenta de que ese nuevo servicio, en primer lugar, lo demandan actualmente los clientes (y no es solo una idea “brillante”) y, en segundo lugar, sabes cómo podrías ofrecerlo e introducirlo en el mercado.

 

Invertir o comprar un negocio

En algún momento de toda carrera profesional veterinaria, surge la cuestión de comprar una clínica veterinaria o adquirir acciones. Cada persona tendrá una opinión diferente al respecto, y nuestro objetivo aquí es presentar algunos aspectos a tener en cuenta.
 
El primer punto a destacar es el hecho de que invertir o comprar un negocio no es “inevitable”. Es decir, no existe la “obligación” de convertirte en socio o propietario de una clínica. Es posible tener una buena carrera profesional sin optar por este camino. Esto es particularmente cierto cuando se trabaja en grandes organizaciones como hospitales, grupos de clínicas, etc. en donde, tal y como hemos visto antes, la norma no es ser socio, pero sí es posible desarrollar una carrera técnica o directiva bien remunerada adquiriendo cada vez más responsabilidad sin necesidad de ser propietario. Sin embargo, para desarrollar la carrera profesional en una clínica pequeña suele ser necesario invertir en el negocio o adquirirlo.
 
Philippe Baralon

No existe la “obligación” de convertirte en socio o propietario de una clínica. Es posible tener una buena carrera profesional sin optar por este camino.

Philippe Baralon

Es importante comprender lo que está en juego. Convertirse en accionista o propietario de un negocio no significa continuar con el mismo trabajo de veterinario pero con un mejor salario a cambio de la inversión financiera. Tus funciones cambiarán completamente porque tendrás que asumir el papel de director de empresa, además de continuar con la función de veterinario clínico (Figura 4). Dirigir un negocio conlleva un gasto de tiempo y de energía. Esto no significa que tengas que dedicar tiempo a preparar las cuentas de la empresa, las nóminas o el pago de facturas a los proveedores, puesto que estas tareas se pueden delegar a personal de apoyo administrativo o a proveedores externos; sin embargo, tendrás que tomar decisiones clave propias de cualquier director de empresa. 

Figura 4. La gran mayoría de los empresarios trabajan más horas y sacrifican más el tiempo con su familia que los empleados. © Shutterstock

Las decisiones más importantes que deben tomar los propietarios con respecto a su negocio incluyen:

  • Principales decisiones estratégicas: como por ejemplo, qué especialidades se deben incorporar o dejar, cuántos centros o consultas mantener, con quién deberías fusionarte, qué negocio deberías comprar y a quién venderlo;
  • Decisiones sobre la gestión de personal: contratación, pago, evaluación, motivación, apoyo, formación y ayuda para el desarrollo del personal según sea necesario, resolución de conflictos y salida de algunas personas;
  • Decisiones sobre funciones clave, como definir el saber-hacer, promocionar los servicios, fijar los precios y la política de compras;
  • Decisiones sobre las principales inversiones, como el equipamiento y las instalaciones.
     

Como puedes ver, ninguna de estas decisiones está directamente relacionada con la medicina o cirugía veterinaria. De hecho, si dedicas tiempo a todas o a algunas de estas cuestiones, tendrás el correspondiente menor tiempo para las labores de clínica y por tanto, tienes que aceptar la necesidad de dar un paso atrás en este aspecto de tu carrera.

Por este motivo, las principales dos preguntas que hay que plantearse están relacionadas con la aptitud y la voluntad: ¿serás capaz de hacerlo? y ¿estarás contento haciéndolo? De estas dos preguntas, la segunda es indudablemente la más importante, puesto que la mejor manera de alcanzar buenos resultados es con voluntad, preparación y un buen equipo de apoyo. Esta decisión tan importante no se debe tomar por defecto, porque sea lo que se espera de ti o porque sientas que no tienes otra alternativa. Aunque históricamente todos, o casi todos, los veterinarios se convertían en propietarios de clínicas, sus negocios generalmente eran pequeños en términos de personal, número de clientes y cuantía de la inversión. Si bien siguen existiendo muchas diferencias entre un país y otro y entre los diferentes negocios veterinarios, en general, las clínicas veterinarias han ido creciendo y son más complejas que antes. Actualmente, una minoría de los veterinarios puede tener o gestionar clínicas veterinarias, o en algunos casos, los veterinarios son los responsables de la gestión profesional y los propietarios son inversores procedentes de otros sectores.

¿En qué momento de la carrera deberías dar el paso de convertirte en socio o propietario? Tal y como se ha indicado antes es raro que esto se produzca al inicio de la carrera profesional. De hecho, podemos decir con certeza que es preferible asegurar las habilidades técnicas, interpersonales y empresariales, y si es posible, adquirir una buena experiencia en gestión como empleado, antes de avanzar hacia el siguiente paso. Dependiendo de cada persona, pueden ser necesarios para ello 5, 10, o incluso 15 años. No existe una respuesta estándar y este paso debe darse en el momento más adecuado para cada uno.

La siguiente lista de comprobación, puede ser útil para aquellos con iniciativa empresarial que consideren tener su propio negocio:

  • ¿Comprendo claramente que al convertirme en empresario tendré más riesgos financieros y profesionales que siendo un mero empleado?
  • ¿Comprendo claramente que la gran mayoría de los empresarios trabajan más horas y sacrifican más el tiempo con su familia que los empleados?
  • ¿Realmente me gusta el hecho de que mi trabajo tenga otras facetas diferentes a la clínica? En otras palabras, ¿Me interesa y estoy dispuesto a liderar equipos de personas, analizar las finanzas de mi empresa y tomar decisiones sobre contrataciones y despidos que afecten directamente al equipo?
  • ¿Cuento ya con algo de experiencia en estos aspectos del trabajo?
  • ¿He recibido algún tipo de formación que me ayude a complementar mis conocimientos clínicos con conocimientos más relacionados con los negocios?

 

Finalmente

Por último, deberíamos señalar que independientemente de nuestro consejo, en la vida muchas veces se trata más de “tomar” o no “dejar” las oportunidades que se nos presenten, incluso aunque surjan de manera inesperada en un momento no tan ideal. Llegados a este punto, la decisión es completamente tuya (Figura 5).

Figura 5. ¡Preparados, listos, ya! ¡Ahora la decisión es tuya! © Shutterstock

Conclusión

 En esta edición especial de Veterinary Focus, hemos intentado proporcionar consejos para que el veterinario que acaba de terminar la carrera pueda aprovechar al máximo sus primeros años en la profesión elegida, así como para orientarle en sus primeras decisiones que darán forma a su futuro profesional. Tras obtener el título de veterinaria surgen diversas oportunidades laborales, y se debe tomar el tiempo necesario para analizar las diferentes opciones, explorar las diversas posibilidades y decidir concienzudamente qué es lo más adecuado para cada uno.

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Philippe Baralon

Philippe Baralon

Philippe Baralon se licenció por la Facultad de Veterinaria de Tolosa (École Nationale Vétérinaire de Toulouse) en 1984 y continuó su formación en Economía Leer más

Antje Blättner

Antje Blättner

La Dra. Blättner estudió veterinaria en Berlín y Munich, licenciándose en 1988. Leer más

Pere Mercader

Pere Mercader

Pere Mercader se estableció como consultor especializado en gestión de centros veterinarios en el 2001 y, desde entonces, desarrolla su labor en España Leer más

Mark Moran

Mark Moran

Mark Moran ejerce como consultor para la profesión veterinaria desde hace 19 años, ofreciendo asesoramiento sobre el negocio y apoyando a propietarios de clínicas veterinarias y al personal clave. Leer más

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